Zihuatanejo

Zihuatanejo forma parte del triángulo del Sol, junto con las ciudades de Acapulco y Taxco, zona que recorre la Sierra Madre del Sur a lo largo del estado de Guerrero. El antiguo pueblo de pescadores que debe su nombre al vocablo derivado del náhualt “Cihuatlan”: “Lugar de mujeres”, es sin lugar a dudas un pueblo de gente cálida, quienes te hacen sentir como en casa desde el momento en que intercambias un saludo, gente que trabaja en restaurantes, en comercios, así como en hoteles, todos ellos brindan sonrisas contagiosas.

Muelle-zihuatanejo

Al caminar por sus arterias notarás el desborde cultural y te sentirás acogido por sus cafés, sus plazas y su gente.  Entre colores y olores deliciosos identificarás el mercado de artesanías y siguiendo el “Paseo Del Pescador” te enamorarás de sus costas.

En la bahía de Zihuatanejo se localizan cinco playas: La Playa Del Puerto, Playa La Ropa, Playa Las Gatas, Playa La Madera y Playa Contramar. En las cuales podrás realizar diversas actividades deportivas como pesca, jetski, ski acuático, surf, windsurf, además de paseos en catamarán y veleros.

Bahía-Zihuatanejo-
Zihuatanejo es uno de los destinos más hermosos que he visitado y es importante mencionar que su gastronomía es inigualable, cuando vayas a éste pintoresco pueblo de calles adoquinadas y casas con tejabanes rojizos y acogedores, debes tener en cuenta que los mejores sitios de comida son los lugares pequeños o fondas. Debido a su historial de pesca uno de los platillos más conocidos y solicitados son las tiritas de pescado (que muchas veces se hacen de pez vela), así como también el ceviche, camarones al mojo de ajo o las almejas chocolatadas.

Pero la verdad, es que para mí, la mejor comida y algo que definitivamente te recomiendo probar, son los percebes; crustáceos que se colectan de las rocas en peligrosas zonas de oleaje. Éstos peculiares animales a veces confundidos con algas marinas, en algunos países de Europa son codiciados y sus precios se elevan por los cielos, llegando a costar cien euros el kilo. Afortunadamente en Zihuatanejo los arriesgados locales salen en su búsqueda sólo una vez al año, debido a la temporada y los cocinan deliciosamente para darlos a la venta en precios accesibles.

Por Valeria Reyes