Oliverio Maciel, un personaje de Zihuatanejo

Algunos hemos escuchado a Nuestros Padres, Abuelos, tíos o conocidos hablar sobre el Zihuatanejo antiguo el bello puerto tranquilo y mágico aquel proveedor de comida para muchas familias humildes y trabajadoras, familias que se mantenían de la pesca, el campo y la caza, de los primeros gringos o europeos aquellos turistas que se maravillaban por la hermosura barbara de este gran puerto, Muchos nos lo imaginamos y desearíamos estar ahí en ese tiempo donde no llegaban los grandes hoteles, ni la mano destructora del hombre transnacional, ahora no es así, pero nos queda aferrarnos a nuestros habitantes, a nuestra gente a la gente que ah sacado al puerto adelante y como dicen Honor a quien honor merece, tal ves algunos ya han escuchado hablar de Oliverio Maciel o el Dios Neptuno, encantador de Tiburones, un personaje que hizo historia en ixtapa zihuatanejo y que ayudo a que se diera  a conocer este lugar tan hermoso.

Por Maricela Santos.


Actor por casualidad, buzo por gusto, domador de tiburones y pionero en la promoción turística de Ixtapa Zihuatanejo por consecuencia, Oliverio Maciel Díaz, El rey Neptuno de Zihuatanejo, fue un hombre clave que ayudó a crecer a este desarrollo turístico.

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Para quienes conocieron a Oliverio Maciel, dicen que debió haber sido pez.Nació el 12 de noviembre de 1924, cuando Ixtapa Zihuatanejo era aún una aldea de pescadores muy diferente a lo que ahora es.Maciel fue uno de los personajes más conocidos de este municipio desde que empezó su relación con el mar cuando tenía apenas ocho años y aprendió a nadar.

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Entonces, casi todas las familias de Zihuatanejo estaban relacionadas con el mar.

El rey Neptuno fue criado por Oliverio Vargas quien era patrón de barcos y yates y de quien heredó la afición por el mar.A los diez años, Oliverio Maciel ya acompañaba a los pescadores empíricos a adentrarse al mar para pescar, otra de las artes que le enseñó su padre de crianza. A esa edad, también ya buceaba a pulmón y aunque cuentan los pescadores azuentenses que se mareaba cada vez que se internaba en las aguas, también dicen que “desde niño hacía cosas que poca gente hacía” en este puerto.

Su vida estuvo en el mar y dedicada al buceo “prueba de ello o quizá sea una coincidencia, es que cuando él caminaba como nosotros en el suelo lo hacía mal, pero en el agua se desempeñaba como un pez. Creo que con él la naturaleza se equivocó porque debió haber nacido pez”, narró el capitán Jorge Bustos Aldana, compadre y alumno del Rey Neptuno de Zihuatanejo, quien falleciera víctima del cáncer de próstata el pasado 10 de julio en una casa ubicada en la exclusiva zona turística de Playa Linda.

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En una de sus últimas entrevistas, Oliverio Maciel había revelado que preferiría dedicarse al mar porque era más fácil que ser campesino; en ese entonces esas eran las dos actividades principales del puerto.A los quince años, tuvo su primer equipo de buceo y poco después empezó a hacer esta su actividad principal. “Se dedicó siempre a su profesión de buzo porque no tuvo una escuela de buceo como ahora las hay, aunque todos sabemos que buceaba como un profesional, y que eso hizo que mucha gente de dinero de México, de Cozumel, Veracruz y de Quintana Roo lo buscara, como también ocurría con la gente que llegaba del extranjero específicamente a buscar a Oliverio para aprender a bucear con él o para buscarlo como compañero en el mar”, cuenta Bustos Aldana.Dicen que entonces nadie llegaba preguntando a Zihuatanejo por la popular playa Las Gatas ni por la Isla de Ixtapa o algún hotel. Preguntaban por Oliverio, a quien recuerdan como uno de los personajes más característicos de Zihuatanejo.“Fue un hombre sencillo, no precisamente humilde porque sabía lo que valía”, recuerda su compadre Bustos.

El hallazgo de El ancla proverbial

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Cuentan que tras hacerse precursor del buceo especialmente en playa Las Gatas, también puso un restaurante en el lugar, y que como entonces no tenían en el lugar como conservar los mariscos, esperaba a que los turistas llegaran y le dijeran qué pescado o marisco querían, y se metía a sacarlo al mar para prepararlos después.“Así como todos salimos a dar una vuelta al parque, Oliverio se divertía y salía a dar una vuelta al mar. En uno de sus recorridos descubrió algo en el fondo del mar cerca de la playa de La Ropa, y por curiosidad bajó más y se encontró con algo que le extrañó. Al día siguiente regresó para investigar que había ahí. Era un ancla muy antigua de la época de la colonia y un par de cañones de factura española.

Los encontró y sólo los extrajo del mar y estuvieron un tiempo en una casa enfrente de la playa de don Carlos Barnard, luego el ancla fue exhibida en playa Las Gatas, muchos años, en donde le llamaban El ancla proverbial. En realidad era un ancla de almirantazgo, que se distinguía por un cepo horizontal en el que descansaba porque estaba hecho de una madera especial. Era un ancla enorme, de más de tres metros de longitud y sus brazos medían de dos a tres metros también.“El cepo era de una madera especial enorme”, narra su compadre Jorge Bustos.El hallazgo de Oliverio fue histórico porque después de mucho investigar, encontraron que las piezas pertenecieron a un buque de bandera española que fue aprehendido en 1740 cuando estaba en guerra España con Inglaterra, y que tras estar oculto en Zihuatanejo los ingleses lo hundieron a cañonazos en la bahía.Los cañones que encontró Oliverio se conservan aún en el museo regional de la Costa Grande. El ancla se destruyó por el tiempo que estuvo a la intemperie.

Llega al cine como domador de tiburones

Cuentan también que llevaba a la gente a bucear a lugares casi vedados para los expertos como los morros de Potosí que están en el vecino municipio de Petatlán.El capitán de aviación Jorge Bustos recuerda que una vez acompañandolo a bucear en ese lugar le pidió que lo siguiera hasta una cueva.“Al llegar había un tendedero de peligrosos tiburones tipo peine, de los que ahora casi no hay. Medían más de metro y medio de largo pero como Oliverio los vio dormidos, se montó sobre ellos y nunca le hicieron nada. Yo le dije que se bajara, pero entonces me dí cuenta que él tenía un algo, un poder especial sobre los pescados sobre los animales del mar. A nadie había visto hacer algo así a pesar de que en Zihuatanejo siempre hubo buzos pues el puerto contó con un campamento de extractores de madre perla, de que fueron los que empezaron a sacar especies del mar como la langosta y la almeja para venderla”, recuerda el capitán.Su popularidad entonces, lo llevó por casualidad al cine, porque como aficionado al buceo logró entablar amistad con el también extinto Ramón Bravo, quien lo contactó con el director de cine René Cardona que lo invitó a participar en la película La Tintorera al lado del entonces popular actor, Andrés García, Hugo Stinglitz y el mismo Bravo. Cuentan los pescadores de este puerto, que Oliverio enseñó a bucear a García.

En esta película que se filmó en Islas Mujeres, Oliverio salió domando tiburones y sin dobles y sin edición, impresionó a los lugareños y a la producción que de ahí, no dejaría en llamarlo y en recomendarlo por sus habilidades.Pero no sólo estuvo Andrés García entre sus alumnos, también se cuenta entre ellos a don Rodrigo Gómez quien fuera director del banco central de la nación; Juan Marsh quien fue parte importante de Bank of America, y los ex presidentes Miguel Alemán y Luis Echeverría, “entre otros empresarios y gente de mucho dinero y de gran calidad económica que con tal de venir a bucear con Oliverio se quedaba en el puerto los sábados y los domingos”.La anécdota del entrenamiento de tiburones en la filmación de La Tintorera, hizo que Oliverio ocupara un lugar en la tira cómica Chanoc que fuera popular en el país. “Era su dibujo de él en el mar con aventuras y él era un personaje central que hacía cosas de buzos, salvaba gente y aconsejaba, según la imaginación de los caricaturistas.

Pero ponían a Oliverio en cosas que él sí podía hacer, no era del todo ficción, si tuviera que hacer lo que ahí le decían lo podía hacer. Estoy seguro”, contó orgulloso su compadre Bustos Aldana quien cree que El rey Neptuno “nunca fue de tierra”.

Luego fue llamado por René Cardona para su segunda película, Ciclón, donde compartió créditos con Mario Almada, luego vendría El triángulo de las Bermudas” que lo hizo permanecer seis meses en Cozumel.Fue llamado por el director Dino de Laurentis para filmar también El niño y el Tiburón que se grabó en las Islas Bora Bora y en dónde se originó su sobrenombre, pues en esta película le colocaban la túnica de el Dios Neptuno. Cuando regresó a Zihuatanejo, todos empezaron a llamarlo así.
Pero también participó activamente en las películas que se grabaron en Zihuatanejo, como Chanoc de la popular tira cómica que esparciera su fama de buen buzo a nivel nacional.Acumuló El Rey Neptuno en su haber actuaciones en la película Beyond the reef según el record de la página de internet Hollywood.com, Las pirañas aman en cuaresma, Historias del rey Neptuno y el Día de los asesinos donde además se mostraron sitios de este binomio de playa.Entre las anécdotas de Oliverio, Bustos Aldana recordó especialmente una de las inmersiones de rescate en la que él mismo tuvo mucho que ver. “Un día, ejerciendo la profesión de aviador, un avión cayó en un pedazo del embalse de la presa del Infiernillo allá por Churumuco. La nave llevaba de Uruapan a Churumuco la paga de los trabajadores de la compañía que estaba haciendo la presa, pero se desplomó en el agua y se fue al fondo. A mí se me ocurrió llevar a mi compadre Oliverio y aunque sabíamos más o menos donde estaba el avión no teníamos idea de donde estaba el dinero y necesitabamos sacarlo. Con una facilidad terrible sacó los cadáveres, y sacó el dinero.

Pero me convenció de ‘ir a dar una vuelta al pueblo’ que estaba hundido bajo las aguas del embalse de la presa del Infiernillo.Vimos el antiguo jardín y al ver la iglesia Oliverio se metió. Vimos primero la torre que todavía está ahí. Estaba adentro de la iglesia muy obscuro, pero él se metió hasta dentro, y sacó un pedazo de cirio que dijo que estaba en el altar. Esa inmersión fue temeraria porque la iglesia tenía tiempo bajo el agua, y había muchas cosas que le podía haber hecho perder la salida. Estuvo más de media hora dentro del templo, sin lámparas ni guía de vida”.Tras las intervenciones actoriles de El rey Neptuno de Zihuatanejo, se mudó a playa Quieta, donde murió, y fue ahí donde empezó a dejarse crecer una larga barba blanca que databa desde hace 35 años.

Amigos de presidentes y del PRI

Cuentan en Zihuatanejo que la amistad de Oliverio con el ex presidente Luis Echeverría, hizo que esté ordenara que el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) le cediera un pedazo de tierra para que viviera con sus ocho hijos, pero fue una concesión que aún pertenece a la nación.Los últimos años se le recuerda a bordo de La Azteca, su lancha pintada de color guinda donde fueron trasladadas sus cenizas que sus hijos lanzaron al mar en medio de una caravana de más de 200 personas que surcó la bahía azuetense para que sus restos se esparcieran sobre su lugar favorito de buceo, el Bajo Seco.La popularidad de Oliverio, era incluso mayor que la de cualquier político local, y sin haber sido nunca aspirante a ningún cargo de elección popular se le recuerda como un simpatizante del PRI.

Hace tres años en la caravana de festejo del triunfo del actual alcalde de Zihuatanejo, Jorge Allec Galeana en su tercer periodo. Sus últimas fotografías en vida, fueron al lado del aspirante priísta a la alcaldía, Bolívar Navarrete Heredia, quien tres días antes de morir lo visitó en Playa Quieta.El 21 de marzo, le había organizado un homenaje donde se le recuerda emocionado ondeando una banderola del Revolucionario Institucional. El homenaje se llamó En busca del tesoro PRImaveral”.El otro festejo que tuvo, fue el 23 de diciembre del año pasado, pero debido a que se había recrudecido su enfermedad, no pudo asistir a recibir el homenaje que le ofreció el ayuntamiento azuetense en las fiestas por el aniversario de creación del municipio.Quedó pendiente, el llavetón que pretendía organizar un grupo de turisteros locales para colectar llaves y hacerle un busto para reconocer su labor a favor de este destino turístico.